26 febrero 2008

Alemani Occidental II

Segundo día en Alemania y empieza temprano, a las 6.30.

Tras el desayuno y recoger el coche nos ponemos en marcha con destino la ciudad de Bingen que marca el comienzo del valle del Rhin, tras unos errores con el navegador llegamos tras dar un pequeño rodeo y llegamos a Bingen desde donde pudimos apreciar el primer castillo del día en esta ciudad (que acabo siendo de los "normalillos" al final) y desde donde podíamos ver otro castillo al otro lado del río así como los primeros y MUY EXTENSOS viñedos que bañan las cuencas del Rhin.


Y empezamos la ruta del "Rheintal" o lo que es lo mismo del valle del Rhin, la carretera discurría a unos pocos metros del propio río y solo una vía de tren la separaba del mismo.


Destacaba ver el intenso trafico de buques cargueros que atravesaban el río en ambas direcciones y con diversos cargamentos (así como también trenes a ambas orillas) y así a los pocos (3 o 4) kilómetros de dejar atrás Bingen apareció el primer castillo que encontramos, que acabo siendo el que queríamos encontrar al ser el mas bonito que veíamos en la guía; pero lo "mosqueante" fue que tras subir, verlo de cerca y continuar en la siguiente montaña apareció otro castillo; una vez visitado este, lo mismo, coche otra vez y a la siguiente curva o montaña otro siempre veías uno, en cualquiera de las orillas, siempre tenias un castillo como mínimo en tu visión; la verdad impresionantes todos, porque, pese a no ser tan grandes como uno puede pensar, el lugar donde se ubican, en grandes acantilados en rocas que desafían la gravedad son bastante sorprendentes.

Y tras proseguir y ver mas de doce castillos y gastar una mañana remontando unos 50-60 Kilómetros de Rhin llegamos a la ciudad de Koblenz que además de tener uno de los castillos mas importantes (propiedad de los Tzares rusos como regalo del Káiser alemán) y al cual realizamos una visita guiada donde destacaban las suntuosas habitaciones y las impresionantes vistas del propio río a su legada a esta ciudad.

Tras acabar con los castillos del Rhin nos dirigimos al centro de Koblenz (Coblenza) ciudad que se caracteriza por ser el punto donde el río Mossel (el segundo en importancia de la región) desemboca en el Rhin; y en ese punto de unión se erige una de las mayores fortalezas de Alemania; y tras una visita al punto de unión; tocaba remontar el Mossel río arriba

El "Mossetal" o valle del Mossel vuelven a ser valles que aunque pueden parecer un poco "mas de lo mismo" que el Rhin cambia bastante; es mucho menos industrializado para empezar; mas "tranquilo" si esta palabra existe en este país ya que tiene menos trafico mercante. Mas viñedos y menos comercio son la nota predominante; y naturaleza le gana un poco el pulso a la industria en este valle donde los castillos vuelven a predominar, aunque en este caso suelen alejarse un poco del río (un par de kilómetros); y remontando acabamos llegando a dos de los mas bonitos castillos que hemos contemplado en este viaje; los hemos llamado cariñosamente el "castillo de cuento de hadas" y "castillo de las brujas" y fueron los dos últimos del recurrido; y es que si bien ambos son preciosos uno esta dominado por la claridad mientras el otro parece un poco mas "oscuro".


Y tras esto el plan era visitar de forma fugaz Bonn ante de ir a Colonia; pero por el camino nos encontramos el cartel del "Circuito de Nurburring"; que para quien no lo sepa además de ser uno de los asiduos del mundial de Formula 1, es famoso por ser el trazado de carreras mas mítico (tras Mónaco) para los amantes del motor, y es que en sus tiempos el circuito de 40Kms albergaba pruebas de todo tipo, pero actualmente cualquiera que pague puede entrar y probar hasta donde puede llevar a su propio coche en medio de un paisaje de bosque y naturaleza.


Y así tras muchos kilómetros acabamos por llegar a Köln (Colonia) donde la figura de la catedral iluminada dominaba la ciudad, y tras un fugaz paseo (y cierto incidente con un bordillo que el A3 afortunadamente solvento sin daños jeje) pudimos entrar en la catedral; que impresiona, pero especialmente por fuera; no tanto su altura (que es mucha) como la anchura de sus pilares; tanto la catedral como el puente que esta detrás fueron los únicos edificios de la ciudad "respetados" durante la segunda guerra mundial; de hecho, el resto de la ciudad fue arrasada por los bombardeos Aliados, y tras un paseo por las calles mas céntricas de la ciudad y una cena donde probamos ese extraño, extrañísimo vino de todos esos viñedos que tanto vimos a lo largo del día... y tras esto de nuevo a cama temprano que aquí se madruga siempre.


Falta un día en Alemania y nos queda la zona Sur de esta región por ver.

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