Decido empezar por Dublín por ser la aventura mas reciente en el tiempo y así me acuerdo de detalles que es cuestión de tiempo que olvide.
Para el que este dudando de si ir o no ir a la capital irlandesa que lo tenga claro, merece la pena, y mucho, pero también advertir que al que no le guste mucho camina
r quizás lo pasa mal ya que aunque no hay nada que especialmente destaque (no hay una Torre Eiffel ni una Puerta de Brandemburgo) es una ciudad ideal para pasear por ella y caminar visitando diferentes lugares… Trinity Collage, el Temple Bar, Phoenix Park, etc… todos muy dispersos entre si; pero también reconocer, si eres un “devorador de kilómetros” la ciudad se te puede quedar pequeña (relamente tiene una poblacion de algo mas 300.000 habitantes); conclusión, destino IDEAL para un fin de semana.
Para el que este dudando de si ir o no ir a la capital irlandesa que lo tenga claro, merece la pena, y mucho, pero también advertir que al que no le guste mucho camina
En este caso salimos de Oporto a las 10 y pico de la noche hora local pasando, dormimos un ratillo en nuestra casa británica (Stansted) un consejo para el que duerma en el suelo del aeropuerto británico, un manta para las posaderas porque el suelo esta bastante frío.
Y a eso de las 6 un vuelo que nos dejo en el Dublín Airport sobre las 7, una vez allí cogemos el correspondiente Terravision (línea de autobuses que conecta los principales
Para recorrer la ciudad utilizamos una Guía del País Aguilar creo que la mejor guia siempre, pero también ¡hay que pagarla!.
Segun la guia teniamos tres recorridos predefinidos dividiendo la ciudad en otras tantas zonas (Norte, Sur-Este y Sur-Oeste), y empezamos por la SE, donde estaba el hotel, destacar (que había cerveza Lech que como contaré se hizo leyenda en Polonia) de esta zona el Trinity Collage la primera universidad en aceptar mujeres destacar la biblioteca con mas de diez mil libros y el Libro de Kells, el primer escrito celta, en esta zona también encontrábamos el Bank of Ireland y el parque de St. Stephen y el Parlamento.
Haciendo frontera con la zona SO encontramos la estatua de mi amiga Molly Malone que daba entrada a Grafton Street la calle de tiendas peatonal típica con el ZARA de turno.
Cruzamos a la zona N cruzando por primera vez el río Liffey por el O´Connell bridge el principal puente y calle de la ciudad, donde se encuentra la estatua de O´Connell figura de héroe liberador de Irlanda, The Spire un “obelisco” (es mas una tremenda aguja hacia el
cielo) de mas de 120 metros, el edificio de correos así como los mejores hoteles de la ciudad se encuentran en esta calle donde tenemos también los típicos relojes dublineses colgando de la mayoría de edificios emblemáticos. Tras un paseo por las márgenes de Liffey y acercarnos al puerto y ver el monumento a los emigrantes Irlandeses (mas de 80 millones repartidos por el mundo) remontamos de nuevo el río siguen el margen Norte para cruzar otro puente, en este caso el mas emblemático de puente Dublín el Ha´Penny Bridge (en la foto) entrando en la zona SE en pleno Temple Bar.

El Temple es la zona de Pubs irlandesa por excelencia, las primeras Guiness cayeron ahí y tras “otro” rodeo y ver el castillo de Dublín y alguna que otra iglesia para el hotel.
Mención aparte el Phoenix Park el 3er parque urbano mas grande del mundo, mas incluso que el celebre Central Park, se resume en… VERDE; verde hasta donde te alcanza la vista, aquí tiene su residencia el primer ministro irlandés y el embajador americano, destacar que la única carretera que lo atraviesa de forma
totalmente recta mide mas de 6 Km. de largo (vamos 6 Km. de diámetro) de hecho el Zoo esta dentro de este parque y pese a ser grande y uno de los mejores de Europa ocupa un escaso 8% del parque y saliendo del parque por su entrada principal, y cruzando el puente del Liffey la fabrica de la archiconocida (y mítica) Guiness. Nada mejor tras tanta caminata que refrescar la garganta.
Dublín por la noche se resumen en “música en directo” perderse por el Temple Bar en medio de pintas de Guiness y cerveza merece la pena ya que podremos estar en un ambiente típicamente irlandés con mezcla de ambiente de gente europea venidos de todas las regiones ya que es un destino típico de estudios extranjeros (no es extraño encontrarte mas españoles que irlandeses en Dublín).
Es mas, nos coincidió en época del Mundial de Rugby 2007, para ser exactos la semifinal Francia-Inglaterra (y ese mismo día un Irlanda-Alemania de clasificación para la Euro2008 de fútbol), resultado, noche deportiva en Dublín con gente de cuatro aficiones animando a sus respectivos en uno de los múltiples locales con sus televisores de plasma; la verdad es increíble la intensidad con la que se vive allí el Rugby y es un recuerdo (y
afición) que me traigo de allí.
En otro orden de cosas; la comida, vamos a ver, son islas, y se aquí se nota la influencia británica no es gran cosa; pero es bastante mejor que la inglesa, recomendado el estofado de carne con Guiness que sirven en algún Pub, siempre acompañado de unas buenas ¡patatas irlandesas!, todo (como sino) acompañado de pintas.
Para finalizar, el coste de la vida es un poco mas caro que en España, se nota sobretodo en las pintas que son caras pero ni de lejos llegan al precio de Inglaterra que es lo que muchos pueden temer, así que ya sabéis a los amantes de las pintas, el ambiente nocturno y paseantes, pero sobretodo viajantes natos… a Dublín de fin de semana.
Haciendo frontera con la zona SO encontramos la estatua de mi amiga Molly Malone que daba entrada a Grafton Street la calle de tiendas peatonal típica con el ZARA de turno.
Cruzamos a la zona N cruzando por primera vez el río Liffey por el O´Connell bridge el principal puente y calle de la ciudad, donde se encuentra la estatua de O´Connell figura de héroe liberador de Irlanda, The Spire un “obelisco” (es mas una tremenda aguja hacia el
El Temple es la zona de Pubs irlandesa por excelencia, las primeras Guiness cayeron ahí y tras “otro” rodeo y ver el castillo de Dublín y alguna que otra iglesia para el hotel.
Mención aparte el Phoenix Park el 3er parque urbano mas grande del mundo, mas incluso que el celebre Central Park, se resume en… VERDE; verde hasta donde te alcanza la vista, aquí tiene su residencia el primer ministro irlandés y el embajador americano, destacar que la única carretera que lo atraviesa de forma
Dublín por la noche se resumen en “música en directo” perderse por el Temple Bar en medio de pintas de Guiness y cerveza merece la pena ya que podremos estar en un ambiente típicamente irlandés con mezcla de ambiente de gente europea venidos de todas las regiones ya que es un destino típico de estudios extranjeros (no es extraño encontrarte mas españoles que irlandeses en Dublín).
En otro orden de cosas; la comida, vamos a ver, son islas, y se aquí se nota la influencia británica no es gran cosa; pero es bastante mejor que la inglesa, recomendado el estofado de carne con Guiness que sirven en algún Pub, siempre acompañado de unas buenas ¡patatas irlandesas!, todo (como sino) acompañado de pintas.
Para finalizar, el coste de la vida es un poco mas caro que en España, se nota sobretodo en las pintas que son caras pero ni de lejos llegan al precio de Inglaterra que es lo que muchos pueden temer, así que ya sabéis a los amantes de las pintas, el ambiente nocturno y paseantes, pero sobretodo viajantes natos… a Dublín de fin de semana.
(En el episodio II y definitivo contare la excursión realizada desde Dublín y comentare las opciones que se tienen desde la capital irlandesa).
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